I just wanna hear some rhythm...
Escuchaba hace unos meses en Onda Cero, parte de una entrevista que Julia Otero le realizaba a Alex de la Iglesia, con motivo del estreno de su nueva película que, por cierto, tendré que ver en dvd porque me la he perdido en cine :(: "Los crímenes de Oxford" (2008).
En un momento de la entrevista, Alex comentaba que entre otras, su intención con la peli era plantearse la pregunta: ¿Conoceremos algún día la verdad? (no lo entrecomillo, porque no recuerdo exactamente las palabras, pero venían a ser eso). A esta pregunta respondió la genial Julia: -¿Te cabe alguna duda? ¡Claro que no!
Luego divagaron sobre cómo tu presencia puede influir en los demás, para que se comporten de una forma u otra y esto influye en los acontecimientos, y del grado en que somos conscientes de ello, y cómo ese puede no ser su comportamiento habitual cuando tú no estás ahí y cómo influiría si lo supiésemos. Julia hizo otra apreciación interesante: cómo no importa a veces, que ese comportamiento se modifique para bien, gracias a que estemos ahí, cuando ocurre como resultado de una deferencia/atención hacia nosotros, aplicando para ello no la hipocresía, sino la sociabilidad, el buen gusto.
Siempre me he fijado en cómo las personas actúan en determinadas situaciones y con los demás, cuando creen que yo no estoy, o cuando la cosa no va conmigo, y hago el papel de una simple espectadora. También me fijo en los sujetos pasivos y no sólo en el protagonista, e intento comprender. Generalmente te da muchos más datos que cuando estás tú involucrado. Yo creo que casi todo el mundo hace esto, inconscientemente, al menos.
Es curioso cómo a veces, la verdad o distintas partes de ella, se queda enmascarada por voluntad propia, por motivos diferentes, entre unos, otros y las circunstancias. Yo creo que, en muchas ocasiones, no se dice la verdad porque ni siquiera se sabe y otras, porque no interesa, es más fácil, más cómodo, y te hace más feliz la alternativa que te ofrecen.
He comprobado el enorme poder que tiene nuestra presencia según para quién y dónde. Cómo a veces se está pendiente hasta el más mínimo gesto tuyo, de tu mirada, tus silencios y ya no digamos tus palabras. Creo que casi nadie es consciente de ello y de que, a veces, en determinado momento, sería capaz de transformarlo todo, por muy insignificante que se considere.
"I just wanna hear some rhythm
I just wanna hear some rhythm
I just wanna hear your rhythm
I just wanna hear your rhythm"
¿A qué vendrá este cambio de tercio? A veces necesito romper un poco el ritmo y encontrar otro, la música lo facilita... Sin venir a cuento, me ha venido esta canción... Ya tengo mi entradita para disfrutarla en vivo el 17 de Julio en el Bernabeu. Uno de mis sueños hechos realidad ¿seré capaz de conseguir alguno más? La fecha se aproxima...


lles dijo
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Prolegómenos de la crónica y concierto de BRUCE SPRINGSTEEN. Estadio Santiago Bernabéu, 17 de julio 2008
12 Julio 2008 | 06:13 PM